Renacimiento

Renacimiento
Hombre de Vitruvio, dibujo de Leonardo da Vinci, expresión del canon renacentista.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Religion en el Renacimiento

Para poder entender la religión en la época renacenista, es preciso echar un pequeño vistazo al perídodo anterior, llamado Edad Media. En esta etapa Dios era el centro de todo. La vida sólo se veía como una cierta preparación para la muerte.
Los novísimos (cielo, infierno, purgatorio, muerte) estaban en las bocas de muchas personas. Las tragedias como pestes, etc, obligaban en cierta manera a que los hombres de esa época alzaran su vista hacia los valores espirituales.
En el Renacimiento las cosas fueron diferentes. El amor extremo a la belleza, a la vida terrena (de ahí el famoso carpe diem), y a la naturaleza alcanzaron su máximo esplendor. No se olvidaron de Dios, más bien pusieron en su centro al hombre, dando lugar al antropocentrismo. Se produce un proceso de secularización, tanto en el pensamiento como en su actitud ante el mundo, lo que no implicó la irreligiosidad o el ateísmo, que son fenómenos raros en el Renacimiento.
En pocas palabras:
  • La vida antigua fue Cosmocéntrica
  • La vida medieval fue Teocéntrica
  • La vida moderna fue Antropocéntrica

A partir del Renacimiento, la autoridad espiritual de la Iglesia, que por mil años había sido la depositaria de la visión cristiana en Occidente, fue declinando cada vez más en un crescendo de eventos epocales: la cultura del humanismo invierte la imagen que el cristianismo medieval había construido del hombre, la naturaleza y la historia; luego la Reforma protestante divide a los cristianos de Europa; en el Seiscientos y sobre todo en el Setecientos, las filosofías racionalistas, que se habían difundido entre las clases cultas, ponen en discusión la esencia misma del cristianismo.
En el Ochocientos, las ideologías liberales o socialistas de trasfondo científico, que se desarrollaron paralelamente a la expansión de la revolución industrial, conquistan el rol de guía en la organización de la sociedad y en la definición de sus fines e ideales que hasta ese entonces había desempeñado la religión, dejándole a ésta un rol marginal. Finalmente, en este siglo, la rápida difusión del ateísmo, que se transformó rápidamente en un fenómeno de masas, atropelló un poco la religión católica.
                Que la religión haya tenido un poco de problemas dada la nueva visión del mundo, no quiere decir que fue relegada totalmente. El arte, la pintura y la escultura por mencionar algunos, si bien tienen una connotación antropocéntrica, también la tienen Teocéntrica.

                Me llama mucho la atención un simple hecho y con este concluyo. El antropocentrismo del renacimiento ayudó a comprender un poco más la figura humana de Jesucristo y de María. Para muestra la Pietá de Miguel Ángel.
                Si en otros artistas y genios de la época, considerados casi como nobles por los mismos nobles, se veía la serenidad, la paz y la humanidad, ¿por qué no así en estos dos personajes de la historia que le dieron un vuelco a la misma? En la obra del escultor italiano se puede ver el sufrimiento en su máximo esplendor, pero a la vez un cierto deje de humildad al aceptar el dolor de ver a un hijo partir de esa manera. También se observa algo clásico del renacimiento: la realidad al plasmar el cuerpo humano. Gracias a esta época se conoció más, en cierta manera, toda la anatomía humana que se ve en la obra del italiano Miguel Ángel: el rostro tanto de la virgen como de Jesús, las manos puntiagudas, los pómulos de Jesús hinchados por los golpes, los huesos de la columna del Cristo al estar en posición casi fetal en los brazos de la Madonna, los ojos de la madre del condenado que, aun estando fríos y casi sin vida, hacen ver al cristiano el verdadero significado del abandono total a la voluntad de Dios.
                Sí. El renacimiento fue una época en la que el hombre dejó de mirar a Dios para verse a sí mismo, pero se le olvidó que Dios también fue hombre, y que gracias a esa período, al estar contemplando las bellezas humanas, estaba contemplando, sin querer, toda la belleza de Dios hecho hombre. 

domingo, 28 de noviembre de 2010

Pintura en el renacimiento


  La pintura renacentista está plena de religiosidad, sin embargo, cada artista busca su propio estilo, en donde el retrato y la representación del paisaje tienen mucha importancia. Durante el renacimiento surgen diversas escuelas, estas adquieren el nombre de la ciudad donde se desarrollan, entre estas se citan: la Escuela Florentina, la Veneciana, la de Siena, la de Umbría, la de Parma, la de Verona, la de Padua, la de Milán y la de Carrara.
Los pintores también se agrupan, pero por generaciones, así, tenemos los del Quattrocento (1400) y los del Cinquecento (1500). Hay otra clasificación muy utilizada para caracterizar las obras pictóricas del renacimiento, la cual es:

Renacimiento Temprano: que abarca desde el año 1420 hasta el año 1500 y cuyos representantes más significativos son Fran Angélico de Fiesole, Masaccio, Piero della Francesca y Sandro Botticelli, entre muchos otros, con pinturas verdaderamente grandiosas.

Alto Renacimiento: que comprende el período que va desde el año 1500 hasta el año de 1527, en el cual se destacaron famosos pintores: Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Tiziano, Pablo Veronés, Tintoreto, Rafael Sanzio, Juan Van Eyck, Alberto Durero, Jean Cousin y el Greco.


CARACTERÍSTICAS DE LA PINTURA RENACENTISTA
  • Es narrativa: expone historias y sucesos, reales o ficticios, sacados de la religión, de la mitología o de la historia.
  • Es realista: las figuras humanas o de animales, y los objetos inanimados están reproducidos con el mayor cuidado porque se parezcan en todo a sus modelos reales.
  • El cuadro se presenta como un escenario: un espacio cúbico, sugerido por medio de los recursos que enseña la perspectiva geométrica recién descubierta y dan la ilusión de profundidad.
  • El punto de vista del pintor suele estar en el centro del cuadro. La composición está sometida a esquemas intelectuales, es decir, razonados. Suele preferirse la forma simétrica en la distribución de las figuras. 
  • En cuanto a los esquemas de composición preferidos, el triangular (con el vértice arriba o invertido) y el rectangular con la división del espacio en segmentos áureos. En algunos casos, los triángulos son dos combinados.
  • En general, es una pintura dibujística, que se fundamenta en el poder definidor y expresivo de la línea, y considera el color como un accidente de la materia de importancia secundaria. Las formas se cierran con un dibujo de trazo continuo y su separación del fondo es absoluta.
  • Se da interés preferente al cuerpo humano, en particular al desnudo, cuya anatomía se estudia y copia cuidadosamente.
  • A partir del siglo XV, se usará en vez del temple, la técnica del óleo, inventada por los pintores flamencos, que facilitará el desarrollo de la pintura de caballete.
Las raíces de la pintura renacentista se encuentran en el arte de Giotto, el gran maestro del siglo XIV. La pintura del Quattrocento (siglo XV) se diferencia claramente de la pintura gótica. Desaparece el retablo y por eso se subordina a un conjunto: cada cuadro es un mundo en él mismo, sin ninguna conexión con un ámbito exterior. Sin dejar de tener una presencia constante, los temas religiosos son tratados a menudo como temas profanos. El paisaje, la belleza idealizada de los desnudos, el volumen de las formas y el sentido espacial son las dimensiones cardinales de la pintura renacentista.

La luz se trabaja con más perfección, pero en general sirve para resaltar planos. En contraste con las formas planas, el pintor del Renacimiento está obsesionado por captar la profundidad. El paisaje se conrea con pasión, con sus prados primaverales para obtener efectos de profundidad y encuadrar las figuras.

La composición en el Renacimiento es complicada, es frecuente que haya diferentes escenas en un mismo cuadro o diferentes figuras principales.

La pintura renacentista aparece en el siglo XIV pero su máximo apogeo se produce en el siglo XV y sobretodo en XVI. En este período el color ya se trabajaba de una manera más libre, y por tanto, el dibujo y el contorno pierden la primacía. Las formas, con el claroscuro de sombras y luces, adquieren un aspecto redondeado en detrimento de la apariencia plana; para conseguir el volumen el artista se sirve de muchos recursos, a parte de los sombreados: por ejemplo, el brazo delante el busto en los retratos.

La luz en la pintura renacentista adquiere una importancia nueva juntamente con las sombras, casi ausentes de los cuadros del siglo anterior.

Durante el Renacimiento desaparece la obsesión por la perspectiva y, no obstante esto, las escenas adquieren una profundidad que parece natural, no una cosa conseguida con esfuerzo.

El paisaje es rico en vibraciones luminosas y la primavera y los prados floridos dejan de ser el único encuadre de las figuras; los fondos de boira, las rocas, los crepúsculos, dan cierto matiz romántico a las escenas. La composición es clara, a menudo triangular, las figuras se relacionan con la mirada y con las manos, cada cuadro representa solo una escena o se destaca la acción y la figura principal.

MIGUEL ANGEL
(Miguel Ángel Buonarrotti, en italiano Michelangelo; Caprese, actual Italia, 1475 - Roma, 1564) Escultor, pintor y arquitecto italiano. Habitualmente se reconoce a Miguel Ángel como la gran figura del Renacimiento italiano, un hombre cuya excepcional personalidad artística dominó el panorama creativo del siglo XVI

Además de la pintura, Miguel Ángel demostró sus grandes habilidades artísticas en la escultura, como el Baco y la Piedad de San Pedro. Miguel Ángel tenía una cualidad muy especial, denominada terribilità, a la que puede atribuirse la grandeza de su genio; dicho término se refiere a aspectos como el vigor físico, la intensidad emocional y el entusiasmo creativo, verdaderas constantes en las obras de este creador que les confieren su grandeza y su personalidad inimitables.
El papa Julio II le pidió que decorase el techo de la Capilla Sixtina, encargo que Miguel Ángel se resistió a aceptar, puesto que se consideraba ante todo un escultor, pero que se convirtió finalmente en su creación más sublime. Alrededor de las escenas centrales, que representan episodios del Génesis.
En 1534, Miguel Ángel se estableció definitivamente en Roma, donde realizó el fresco del Juicio Final en la capilla Sixtina y supervisó las obras de la basílica de San Pedro, en la que modificó sustancialmente los planos y diseñó la cúpula, que es obra suya.


Arquitectura en el Renacimiento

Características de la Arquitectura

  • Uso de la piedra:mármol.
  • Uso de elementos arquitectónicos de origen clásico.
  • Preferencia por espacios centrales
  • Orden y claridad. Proporciones humanas.
  • Nuevos tipos arquitectónicos.